El arma se suele vender con varias boquillas (hay cajas con boquillas y accesorios) y se requiere un juego de boquillas para satisfacer las necesidades: boquillas redondas estándar (con protección) con orificios de diferentes diámetros que producen chorros más o menos concentrados. Las boquillas utilizadas para el trabajo de rutina son de 0,7 o 0,8 mm de diámetro. Las boquillas con pequeños orificios son adecuadas para productos fluidos (agua, diluyente); las de gran diámetro (1 a 1,5 mm) se utilizan para productos de alta viscosidad. la limpieza de los objetos Entre los accesorios, la extensión flexible de la boquilla es muy útil; permite pintar lugares de difícil acceso (radiadores) o el techo sin inclinar la pistola. La extensión de la succión extrae la pintura directamente de la lata. Por último, la copa de repuesto (con tapa) es útil para cambiar las pinturas; el viscosímetro es indispensable; permite diluir correctamente las pinturas y los barnices, generalmente demasiado gruesos para la pistola. El viscosímetro de inmersión es un pequeño embudo que se llena de pintura: se calcula el tiempo de flujo y se compara con la tabla de viscosidad establecida por el fabricante.